lunes, 8 de junio de 2009

EL MARCADOR

RENÉ MAGRITTE (The Lovers)

El Marcador deja una señal indeleble por donde pasa. Las muchachas jamás lo olvidan, los amigos lo echan en falta muchos años después, los cafés que visitaba desfallecen tras su partida y solo unos pocos acuden a recordarlo en charlas desvanecidas.

Sus novias y amantes no retornan a sus pasos de amor durante años, esperando su vuelta. Aún después de casarse dejarían hijos y maridos por una noche a su lado, por juntarse con él a cientos de kilómetros de distancia. Si tienen niños con otros les ponen su nombre, y se imaginan que son sus hijos, aunque el tiempo transcurrido lo haga un hecho inverosímil.

Mientras tanto, en una ciudad lejana, el Marcador rumia en secreto su vida desgraciada. Sus bromas divierten a todos excepto a él, sus frases le parecen insípidas y repetidas, las mujeres que han ocupado su vida le han dejado ahíto para siempre. No queda nadie a su lado que lo consuele, pues él mismo esquiva su compañía y solo recuerda, con dolor, la marca imborrable, la quemadura violenta que una mujer dejó, años atrás, en el lugar indefinido donde flota el alma, como la alargada pluma de un ave del paraíso.